Un guiño inconveniente

Señor Director:

El apresurado guiño del presidente Uribe señalando a un posible sucesor es nocivo para la infraestructura democrática de Colombia. Los colombianos debemos rechazar el dedazo del Presidente, que potencialmente pueda alterar la legalidad de nuestras instituciones. Si está claro que la Constitución le prohíbe a Uribe un nuevo período, resulta al menos molesto que el Presidente acuda al atrevimiento de señalar a su sucesor. La solidez de las instituciones constituye el pilar fundamental de una auténtica democracia. Es necesario que el Congreso y la rama judicial demuestren la capacidad de contrapesar al Ejecutivo.