Las muertes de los líderes de la FARC presentarán una oportunidad de caos

En su interpretación esperanzada de los eventos ocurridos en los meses pasados en Colombia, usted escribió sobre la posibilidad de paz y reconciliación presentada por las muertes de Manuel “Tirofijo” Marulanda y Raúl Reyes. Sin duda, estos eventos traerán cambios a la dinámica de negociaciones entre el gobierno y la FARC, pero ¿estamos seguros que los cambios traerán resolución a este conflicto de cuarenta años? Me parece que las muertes de Tirofijo y Reyes (el ultimo asesinado en Ecuador) pueden prolongar la inestabilidad y violencia en Colombia. El debilitamiento de la estructura central de poder de la FARC no debilitará a los combatientes en el campo, y un acuerdo de desarme ratificado por un nuevo comité directiva podría no ser honrado por guerrilleros individuales. Además, si la evidencia recuperada de las computadoras durante la operación militar en que Raúl Reyes fue asesinado es confiable, Venezuela tiene un interés en desestabilizar a Colombia. Esto se une a la apatía de Ecuador en la eliminación de la presencia de la FARC en su frontera, de manera que parece que los vecinos de Colombia no quieren que la FARC desaparezca ni que vayan a negociar en una condición débil. Nadie quiere ver más secuestrados como Pablo Emilio Moncayo; por lo tanto, para evitar más acciones inhumanas, no debemos fomentar más caos en una organización que ya está desesperada por aumentar su capacidad de negociación a su favor.