El Gran Tunel: Las Relaciones Entre Argentina y Chile Llegan a Una Nueva Dimensión

By Miguel Zlosilo and Ronald Benedikter Senior Research Fellows at the Council on Hemispheric Affairs

To download a PDF version of this article, click here.

Agua Negra: Un nuevo comienzo

El 17 de octubre de 2016, los gobiernos de Argentina y Chile cerraron un pacto para construir uno de los túneles más extraordinarios que existen en el mundo. Se trata del “Corredor bioceanico Agua Negra”, el cual tendría una longitud de 14 kilómetros a través de la Cordillera de los Andes, por un costo de 1,5 billones de dólares, un récord en el gasto público de infraestructura transnacional para ambas naciones, y uno de los mayores proyectos de inversión en infraestructura en América Latina. El proyecto, situado a una altitud de 3800 m hasta 4070 m sobre el nivel del mar por debajo de la frontera entre la provincia argentina de San Juan y la región chilena de Coquimbo tiene como objetivo conectar la costa del Pacífico de Chile con las costas del Atlántico de Argentina y Brasil.

El camino hacia el pacto no fue fácil. Las negociaciones comenzaron en 2009, pero fueron interrumpidas en varias ocasiones por las crisis económicas y los cambios políticos en ambos países. Con el tiempo, el nuevo gobierno conservador del presidente argentino, Mauricio Macri y el gobierno izquierdista chileno de Michelle Bachelet, actualmente en su segundo mandato desde marzo de 2014, sellaron el acuerdo después de siete años de conversaciones.

Cabe destacar que el pacto Macri-Bachelet, el acuerdo entre la centro derecha junto a la centro izquierda aparece como un símbolo de integración regional bipartisana. Se trata de un elemento funcional porque “Agua Negra” está destinada a conectar mejor a los dos países después de un período de construcción previsto de diez años, es decir, funcionando a partir de 2026. El túnel tiene como objetivo reducir significativamente el tiempo de viaje entre las naciones y para impulsar el intercambio de bienes y personas, fortaleciendo los lazos económicos, políticos y culturales en los Andes.

Inicio en asimetría

La firma del mega-proyecto supera los alcances de un proyecto bilateral típico y se constituye como un ejemplo emblemático para la relación evolutiva entre los países de América del Sur dirigidos por una generación más abierta y colaborativa de líderes. Se entiende como un ejemplo para el desarrollo general entre las naciones clave en América Latina y manifiesta la creciente confianza que ofrece una nueva generación de actores políticos decididos a impulsar la cooperación bi-lateral y regional para el bien común.

A nivel de contexto, el acuerdo túnel “Agua Negra” se produce durante un periodo de aumento del intercambio entre Argentina y Chile – en particular en un momento histórico, cuando en Marzo 2016 el nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri logró un acuerdo para cancelar miles de millones de dólares en disputa con los acreedores internacionales del país, los llamados fondos buitre, o formalmente fondos de cobertura[i]

El principal efecto de poner fin a esta controversia de larga data fue la reinserción de Argentina en los mercados financieros. Las derivadas refieren a su efecto en el mercado cambiario y en la inversión, por ejemplo. Adicionalmente, algunos analistas señalan la existencia de un efecto psicológico y liberador. Adicionalmente a los elementos centrales de la política monetaria Macri está tratando de reactivar la economía argentina mencionando de forma reiterada que su vecino trasandino es un ejemplo a seguir.

Pocos son capaces de contradecirlo. Chile es internacionalmente reconocido como un caso de éxito en América del Sur de transición hacia el desarrollo desde el fin de la dictadura en la década de 1990. Las declaraciones programáticas de Macri, tanto antes como después de su elección, pretenden “adoptar” ejemplos de mejores prácticas de Chile de las últimas décadas en los cuatro sectores que se ha definido como cruciales: 1) la política, 2) la economía, 3) el financiero y 4) la energía.

Irónicamente, mientras Argentina reconoce públicamente a Chile como modelo a seguir, el vecino ejemplar se encuentra en una crisis política, con una crisis profunda de representatividad, en medio de un proceso de reformas estructurales fallidas y con un cuestionamiento creciente sobre los efectos reales, los dividendos y las perspectivas socioeconómicas de su desarrollo post-dictatorial (ampliamente neoliberal) ya 1990, que muchos en Chile clasifica en la actualidad como camino hacia la desigualdad insostenible. Dicha crisis sistémica se vio acelerada por escándalos de corrupción, tráfico de influencias y financiamiento irregular de campañas políticas que cubrieron a todo el espectro de partidos, incluida la Presidenta Bachelet. Quien perdió gran parte de su capital político debido al bullado caso Caval.

Chile como un ejemplo a seguir por Argentina? Lecciones en política y economía

En medio de un entorno macroeconómico complejo, la primera pregunta que surge es ¿Por qué Macri ve a Chile como el ejemplo a seguir para la Argentina dentro de la actual constelación continental y mundial, y potencialmente también para otros países de América Latina – estableciendo así el caso para el mayor desarrollo regional y el área?

Como se ha señalado Macri siempre ha puesto a Chile como su modelo a seguir, en particular con respecto a las tres dimensiones clave de la gestión moderna de las naciones: política, económica y financiera. En la dimensión política, entre otros aspectos Macri subrayó que, “sería bueno que los argentinos asimilaran la experiencia del pueblo chileno, que sobre la base de la conciliación, el diálogo y la concertación ha logrado poner a su país en el primer nivel mundial”[ii]

De la dimensión económica, Macri recordó que Chile suscribió, “convenios de asociación con todos los bloques comerciales del mundo y eso le ha permitido crecer sistemáticamente durante 20 años derrotando a la pobreza y al desempleo”.”Desde hace muchos años siempre pongo el ejemplo de Chile y creo que hoy más que nunca los argentinos deberíamos tenerlo en cuenta para darnos cuenta que el camino hacia el futuro no es el de la confrontación y la pelea permanente” [iii]

Considerando sus dichos, en conjunto se pone en evidencia la positiva valoración de la experiencia de reconciliación democrática chilena combinada con la capacidad de su economía de abrirse al mundo.

Un tercer aspecto del modelo chileno podría llegar a ser aún más crucial para las reformas previstas en Argentina: la política financiera. Mientras que Argentina cuenta con 43,5 millones de habitantes, Chile tiene solamente 18 millones, sin embargo su sistema financiero es seis veces más grande que el de Argentina, el que se ha visto seriamente afectado por las recurrentes crisis económicas y financieras por lo que sigue siendo el punto más débil de la nación.

Además de los dos aspectos anteriores, existen medidas específicas que se están evaluado imitar del otro lado de la cordillera de Los Andes. Un ejemplo es la Unidad de Fomento (UF), al respecto el titular del Banco Central Argentino, Federico Sturzenegger, dejó claro que uno de los principales objetivos de su gestión será generar las condiciones para reactivar el crédito hipotecario. Y señaló que está dispuesto a imitar el modelo chileno, que fue estructurado a partir de tomar como referencia una unidad de cuenta, es decir, una variable que se va indexando a la par de la inflación y de los salarios. Sturzenegger recordó en un discurso al inicio de su gestión, el caso chileno:

“No deberíamos dejar de evaluar un sistema parecido al de la Unidad de Fomento chilena. Un mecanismo que ellos lanzaron cuando tenían niveles de inflación parecidos a los nuestros, y que les permitió construir el sistema financiero que hoy tienen, seis veces más grande que el nuestro. Sólo en créditos hipotecarios Chile tiene, en términos del PBI, una vez y media el sistema financiero argentino” [iv]

Las relaciones personales de Macri con la elite de Chile

En un gesto simbólico, inmediatamente después de haber sido elegido, Macri visitó Chile a principios de diciembre el año 2015 y se reunió con la presidenta Michelle Bachelet:

“El presidente electo de la Argentina, Mauricio Macri, se reunió esta tarde con la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y destacó que “apostamos mucho a mejorar las relaciones entre nuestros países y a avanzar hacia el desarrollo articulado de nuestras economías para enfrentar juntos los desafíos del futuro” [v] La vista fue interpretada como un gesto de la importancia que quiere imprimirle el jefe de Estado transandino a la relación con Chile y también a su apuesta por acercar el Mercosur hacia la Alianza del Pacífico:

“Soy un gran admirador del modelo chileno y de todos los avances que se han logrado en Chile en las últimas décadas”, afirmó Macri en una conferencia de prensa que ofreció en el Palacio de La Moneda luego del encuentro con Bachelet. [vi]

Los contactos íntimos de Macri con la élite política chilena no son recientes, se remontan a la década de 1990.El íntimo lazo político que une a Macri y al senador RN Andrés Allamand, se forjó a partir a fines de los 1990s, cuando el parlamentario chileno organizó un encuentro con jóvenes líderes en París. Macri era en esa época el presidente de uno de los clubes más populares de Argentina, Boca Juniors y participó del encuentro. El fiato entre ambos dio origen a una amistad que se mantiene hasta ahora y que tuvo como ejemplo la presencia de Macri en un acto de campaña de Allamand, realizado en el Hotel Plaza San Francisco a Santiago de Chile, cuando éste disputaba la primaria presidencial de la Alianza.

Macri también es considerado cercano al predecesor de Bachelet, el ex presidente de Chile y billonario Sebastián Piñera. En 2009 viajó a Chile invitado por el ex Presidente a compartir un curanto en el Parque Tantauco, lugar de descanso del ex mandatario. En enero de ese año, llegaba al país a bordo de su jet privado para luego partir al parque de Piñera donde, compartió días de relajo y guitarra con el ex gobernante y sus cercanos.

A pesar de su natural cercanía con la centro-derecha de Chile, es reconocido por cultivar relaciones transversales, de hecho, también compartió animadamente con la Presidenta Michelle Bachelet en mayo de 2014, mientras ella realizaba una visita de Estado en Buenos Aires. Incluso, estuvo con el líder del Partido Progresista, Marco Enríquez-Ominami, en una visita de ex abanderado presidencial a Argentina[vii] Luego de ser electo Macri, Piñera le devolvió la mano y lo visitó, al término del encuentro el ex mandatario chileno sostuvo que, “Argentina está viviendo un verdadero renacimiento y período de esperanza, después de cuatro años de estancamiento, sin crecimiento, con tanta división y confrontación” [viii] Sostuvo que en el último tiempo no se han aprovechado “todas las oportunidades pese a tener una relación muy amistosa” [ix] y propuso avanzar en una integración que incluya la apertura de nuevos pasos fronterizos y una plena integración energética. Y explicó:

“Los dos países podemos beneficiarnos mutuamente si integramos nuestros sistemas energéticos, en Europa lo están desde los países nórdicos hasta España y Portugal; por el contrario, en América Latina, cada país es una isla energética” (Ibid.). A su juicio, “la integración entre dos países que comparten una frontera tan extensa como Chile y Argentina, sería un enorme beneficio para tener una energía más limpia, más segura y más económica para ambos” [x]

Siete lecciones para Argentina de la experiencia chilena: Aprendiendo del vecino ejemplar

Los antecedentes expuestos evidencian la voluntad política del Gobierno Argentino de considerar la experiencia del modelo chileno como un ejemplo a seguir, ante ello surge la necesidad de anticipar algunas de las principales dificultades que enfrentará extrapolando la realidad del proceso político chileno al otro lado de la cordillera. Para dicho ejercicio se considerará un análisis resumido de los principales elementos que a partir de la experiencia chilena reciente podrían ser anticipados a nivel táctico y estratégico por el Gobierno de Macri.

La comparación de los desafíos a enfrentar por su Gobierno debiesen ser similares a los de Sebastian Piñera. En ambos casos se trata de una primera experiencia de la derecha en democracia, donde se enfrentan a desafíos tales como la resistencia de una clase funcionaria, por ejemplo. También comparten un discurso con una promesa de eficiencia tecnocrática que en el caso chileno acarreó una serie de consecuencias.

En resumen, la comunidad de desafíos y promesas entre ambas realidades permite identificar una serie de elementos orientados a permitir que la experiencia del vecino facilite la labor del otro, adquiriendo sus mejores prácticas y aprendiendo de sus errores y de los efectos no pensados de una serie de decisiones políticas. A continuación se describen las principales piedras u obstáculos de la experiencia chilena que podría enfrentar el Gobierno de Macri. La recomendación que surge de la experiencia del vecino indica que se debe cuidar de cometer los siete errores fundamentales que se analizan a continuación, Su impacto en la aceleración o ralentización del proceso de desarrollo de cada nación dependerá en cierta medida de la capacidad de su gobierno para gestionarlos.

  1. Cuidarse de realizar promesas de campaña difíciles de cumplir

A pesar del éxito general de Chile, los dos últimos presidentes de Chile, Sebastián Piñera (2010-14) y Michelle Bachelet (2006-10 y desde marzo 11, 2014) hicieron grandes promesas de campaña que terminaron en desilusiones aún más grandes. Ambos tuvieron que moderar las expectativas de la población, los dos lo hicieron demasiado tarde.

La gestión de las expectativas que generan las promesas de campaña y las que se producen de forma espontánea ante un cambio de Gobierno resulta fundamental si se analiza la experiencia chilena. La revisión del historial de cumplimiento de las promesas de los gobiernos de Piñera y Bachelet muestran que los actuales niveles de accountability tarde o temprano podrían poner en evidencia la disonancia entre lo prometido y lo cumplido.

Un ejemplo de moderación ex-post es el de Sebastián Piñera, quien apenas asumió quitó el pie del acelerador y moderó las promesas que hizo durante la campaña electoral, aduciendo que recibió un país con un alto déficit fiscal, algo que el gobierno saliente advirtió que él conocía de antemano. El empresario, afirmó que debido al déficit, “probablemente” no podrá cumplir con demandas de la población “por justas y legítimas que ellas sean”, en una declaración que levantó polémica en el gobierno saliente. [xi] Sin embargo, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, aseguró el cumplimiento de las promesas de campaña, “lo vamos a cumplir. Hay medidas como el bono de marzo que se cumplirán. El resto de las medidas pueden significar una gradualidad en los compromisos que no son hechos para un año en específico, sino para un periodo de cuatro años, hay muchas demandas sociales, muchas de ellas son legítimas, pero no hay recursos para satisfacerlas todas” [xii] agregó Larraín.Según el sitio DelDichoAlHecho.cl:

“en su primer año de Gobierno, Michelle Bachelet ha cumplido un 16.6% de su programa, versus el 22% que presentó Sebastián Piñera cuando ya corría 2012. Pero, ¿cuáles son las causas de dicha diferencia entre ambos Gobiernos? De acuerdo a la misma fuente, “Las primeras áreas en las que la Presidenta ha cumplido mayores promesas están encabezadas por salud, con 3 promesas cumplidas, una incompleta y una sin progreso (48% de cumplimiento), trabajo, con 2 cumplidas, 4 incompletas y 5 sin progreso (40% de cumplimiento) y democracia, con 6 promesas cumplidas, 2 incompletas y 3 sin progreso (40% de cumplimiento).Le siguen Educación, con 1 completa, 7 incompleta y 7 sin progreso (33% de cumplimiento) y seguridad ciudadana, con 3 completas, 3 incompletas y 9 sin progreso (30% de cumplimiento). Por otra parte, entre las áreas en las que registra un 0% de cumplimento se encuentran discapacidad, municipios, cultura y defensa.” [xiii]

Pero, ¿por qué ocurre esta diferencia entre este Gobierno y el anterior? Para Patricio Navia, el analista político, esto se explica en parte porque:

“el programa de Bachelet era muy ambicioso”. “Ella prometió muchas más cosas que Piñera” dice Navia y agrega que prometer y no cumplir es una práctica habitual en los candidatos. “Yo creo que los presidentes siempre prometen más de lo que saben que van a cumplir, eso es parte del negocio. Bachelet se excedió un poco, a mi juicio más de lo razonable, y si no sabía, debía saberlo. Prometer reformas tributarias, reformas laborales, educación gratuita era abarcar mucho,” agrega. [xiv]

  1. Evitar desbalances entre tecnócratas y políticos, también entre renovación y experiencia

El desbalance entre tecnócratas y políticos de trayectoria y el gap entre renovación y experiencia fue uno de los serios problemas que enfrentó el presidente Piñera.

El discurso del gobierno de los mejores de Sebastián Piñera caracterizado por la elección de profesionales de CVs con trayectorias intachables, jóvenes preferentemente formados en la Pontificia Universidad Católica con posgrados en universidades americanas fue un arma de doble filo para su Gobierno de 2010-14. Por una parte reforzó un discurso anti-cuoteo y pro-eficiencia, sin embargo no logró los resultados esperados, ya que enfrentó fuertes resistencias en funcionarios de planta renuentes a métodos y modelos de gestión propios de la empresa privada.

La nueva clase o burguesía funcionaria estaba técnicamente capacitada para el desafío, pero no contaba con la asimetría de poder que en la empresa privada le permitía implantar nuevos métodos de trabajo y control de gestión sin resistencia al cambio. El discurso de menosprecio del funcionario de carrera y su cultura de trabajo ahondó las distancias entre una nueva especie de autoridades, muy diferente a las anteriores. Dicho fenómeno probablemente dificultó el logro de objetivos de gestión que podrían haberse conseguido de mediar un equilibrio entre la vieja y la nueva guardia.Del mismo modo, el desequilibrio entre renovación y experiencia fue un dolor permanente en el cuello de la administración de Michelle Bachelet desde 2006-10.La dicotomía ocurrió en el caso del equilibrio entre nuevos y viejos rostros en ministerios estratégicos. En este caso, la mayoría de caras nuevas sin redes fuertes de apoyo dentro de los partidos y sin una historia de triunfos electorales debilitó la capacidad de gestión política del gobierno acentuando y precipitando su crisis.

  1. Descartar proyectos políticos con ambiciones refundacionales

Otra de las grandes lecciones del ejemplo chileno para Macri es la necesidad de evitar el exceso de reformas estructurales y la falta de prioridades en materia legislativa.

La ambiciosa agenda de reformas estructurales y su falta de priorización, sumado a un optimismo legislativo basado en la aplastante derrota electoral de la derecha impactó negativamente en el logro de las promesas de campaña de Piñera y Bachelet. La ausencia de una planificación legislativa adhoc al número y profundidad de las reformas además de la opacidad de los detalles específicos de las propuestas se hicieron evidentes facilitando la labor de oposición endógena (Nueva Mayoría) y exógena (otros partidos) a las reformas. La ausencia de una discusión técnica prelegislativa y la falta de consenso entre los partidos políticos provocó situaciones donde proyectos de reforma estaban mal redactadas, sumado a errores graves en su tramitación. La aparente falta de un trabajo pre-legislativo más un consenso técnico entre los expertos de las distintas tendencias políticas con la consecuente ausencia de alineamiento entre los parlamentarios de la Nueva Mayoría generó un factor endógeno que impactó en el retraso y mutación de las reformas estructurales.

Errores adicionales en la aprobación express de glosas presupuestarias son ejemplos concretos de la desprolijidad en el trámite oportuno de elementos emblemáticos del programa reformista, como la gratuidad.

  1. Poner foco en medidas de corto plazo que impacten en el bienestar de la población

 Cuarto, al concentrarse en los temas de “gran formato” como promete Macri siguiendo las promesas de Piñera y Bachelet, debe evitar la falta de preocupación por los problemas que afectan la vida cotidiana de la gente, como la delincuencia, el transporte y la atención sanitaria. Estas son sentidas como más cercanas e inmediatas que las preguntas de desarrollo estratégico más importantes, pero también más distantes, por parte de los ciudadanos. En la experiencia chilena de 2006-14 y desde 2014 con el segundo mandato de Bachelet en particular, la permanencia de problemas cotidianos asociados a delincuencia, salud, educación y transporte, principalmente, entregaban oportunidades para el discurso cosista de la derecha, cuyo referente es Joaquín Lavín, que normalmente retribuye al objetivo de alejar el debate de los temas políticos de fondo.

La ausencia pública de medidas de corto plazo para fomentar el bienestar de las personas amenazaba constantemente la actuación de Piñera y Bachelet y desde 2014 se ha convertido en un tema decisivo para la percepción del segundo mandato de Bachelet por parte de la ciudadanía. La falta de medidas orientadas a generar resultados perceptibles para la mayoría de la población en el corto plazo puede haber contribuido a incrementar la ansiedad que las promesas de campaña produjeron. Al analizar el panorama general, Macri no debe olvidar que a pesar de todos los avances, según el World Happiness Report 2016, América Latina fue la única región en el mundo donde la felicidad de los ciudadanos ha disminuido entre 2005-11 a 2012-15 [xv]

  1. Evitar la desigualdad

En América Latina, con su amplia y creciente desigualdad, cualquier falta adicional de combinar las medidas de redistribución con una agenda pro-crecimiento será perjudicial para el éxito de cualquier gobierno, incluido el de Macri. La participación en el crecimiento económico incluye la necesidad de coordinar las políticas monetarias y fiscales, implementar estrategias para volverse más resistentes hacia un entorno macroeconómico negativo y evitar malas previsiones económicas.

El negativo ambiente macroeconómico, el fin del boom de los comodities y la tensión con el empresariado, entre otros factores, hicieron más difícil el curso de las reformas. De forma indirecta, también afectaron a la baja las estimaciones de recaudación asociadas a la reforma tributaria. La ausencia de políticas pro-crecimiento e inversión que compensaran de forma anticipada el escenario a la baja antes descrito, sumado a un déficit fiscal creciente y una inflación en la banda superior neutralizaron la capacidad de acción a nivel monetario y fiscal. En el caso de Chile, el impacto real de la reforma tributaria en la inversión y el crecimiento se convirtió en un tema de debate, por ende el cálculo del porcentaje de caída del PIB que explicaba no es un tema que se pretenda resolver en este artículo. Lo que resulta incuestionable es que a un entorno macroeconómico adverso para la inversión en la región se agregó un elemento de política interna que para algunos afectó la confianza de los inversores. La proporción del menor crecimiento explicado por factores externos e internos es discutible, lo que no genera dudas es que cuando existen proyecciones macro negativas para la región, con un sólido consenso de mercado, resulta riesgoso sumar elementos internos que puedan terminar frenando una economía ralentizada. La necesidad de una reforma tributaria y la base social que lo respalda no se pone en cuestión, lo que parece discutible es el exceso de confianza de las autoridades en el efecto residual de los cambios en el crecimiento de la economía, más aun considerando el contexto macro de la región.

En el caso de Argentina, la eventual subestimación de los efectos micro y macro de las políticas de ajuste, en distintos niveles, puede convertirse en un problema indirecto para el Gobierno Macri. Por ejemplo, el reajuste de una serie de tarifas antes subsidiadas por el “kirchnerismo” debe ser analizado en su complejidad, especialmente a nivel micro, con foco en la demanda interna. Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner subsidiaban las tarifas de una serie de servicios básicos, ahora Macri los quitó generando alzas muy importantes en el costo del gas, por ejemplo, que subió un 1000%. [xvi] Ello sumado a la capacidad de la oposición para generar resistencia social que impacte en la percepción de estabilidad y gobernabilidad del país.

En consecuencia, la capacidad de conducción política del nuevo gobierno Macri y su habilidad para comprender, dimensionar y anticipar los efectos no deseados de sus políticas públicas de ajuste será un aspecto fundamental que debe considerar previo a la ejecución de las mismas. La flexibilidad de los procesos de ajuste aparece como un elemento indispensable para el logro de sus objetivos.

  1. Cuidar la confianza de la población evitando incidentes familiares

Los conflictos de intereses siguen siendo una amenaza permanente para la mayoría de los gobiernos de América Latina, incluyendo a Chile y Argentina. La potencial aparición de evidentes conflictos de interés de origen familiar fue anticipada por diversos analistas. A pesar de ello Michelle Bachelet en 2014 nombró a su hijo a cargo de un conjunto de instituciones vinculadas a la presidencia. Negocios de sociedades relacionadas con su nuera terminaron empezando el 2015 minando su principal capital político, la confianza, lo cual repercutió en las bases de su aprobación, y con ello la de sus reformas.

Otro tema capaz de reducir rápidamente la confianza del público son los fondos no reconocidos y las dudosas transferencias de capital. En el caso de Macri, la aparición de fondos en paraísos fiscales en 2016[xvii] vinculados a su familia podría generar el mismo efecto adverso, ya que llega al poder con un discurso de campaña anticorrupción. Lo cual se ha visto refrendado por la que según CK es la mayor campaña de persecución política de la República. A su favor podría operar el efecto Sebastián Piñera, que consiste en que cuando un personaje político viene del mundo empresarial y es reconocido por su éxito en los negocios, las acusaciones por conflicto de interés disminuyen su impacto en su imagen, su relación con el dinero es insípida para efectos de su aprobación.

  1. Cuidar la salud para evitar cuestionamientos

 Por último, un elemento común a ambos mandatarios en Argentina actual y Chile es la existencia de afecciones de salud. Tanto Macri como Bachelet se han visto cuestionados por la existencia de distintos problemas de salud. Dichas afecciones suelen ser explotadas por sus rivales políticos, tal cual lo hizo Trump contra Clinton en la última elección que ganó el representante del partido republicano.

Dichas complicaciones pueden ser el germen de la generación de rumores que tienen como objetivo afectar la percepción de la población sobre la robustez del Gobernante. El efectivo manejo y la respuesta a tiempo de las fuentes oficiales aparece como una obligación de los equipos comunicacionales a cargo del tema.

Conclusión: El necesario aprendizaje de la experiencia del vecino

 Si se consideran las siete sugerencias, la perspectiva puede ser menos rosada e idealista, pero más concretamente optimista y anclada en la realpolitik. Si Argentina quiere aprovechar al máximo el ejemplo de Chile para construir nuevas y sólidas alianzas de mejores prácticas para el bien de un clima de creciente confianza en sí mismo, tal y como anunció el presidente Macri y ejemplarmente ilustrado por el túnel simbólico de “Agua Negra”, las principales experiencias a considerar son las siguientes:

1) tener en cuenta las expectativas de las personas para anticipar fallas de gestión potenciales;

2) equilibrar la experiencia de los políticos y la experiencia de los tecnócratas con la promoción de nuevas figuras de liderazgo político;

3) priorizar las reformas y generar un consenso pre-legislativo entre los partidos políticos, las ONG y los grupos de reflexión;

4) identificar medidas a corto plazo de alto impacto en el mejoramiento de la calidad de vida y del bienestar individual de la población;

5) planificar y ejecutar estrategias de comunicación efectivas y sencillas con un discurso público menos confrontacional;

6) promover la alineación general de las autoridades gubernamentales, los partidos políticos, los miembros de la coalición gubernamental, sus líderes y sus representantes en el Congreso;

7) evitar la pérdida de confianza de los votantes debido a problemas familiares o problemas de salud de los presidentes recientemente.

Así pues, si las estrategias básicas de reforma están listas, como afirma Macri, y si como consecuencia se debe responder a la pregunta crucial: ¿cuáles son las enseñanzas del reciente proceso sociopolítico de Chile que pueden ser prácticamente útiles al nuevo gobierno argentino? Estos son los siete grupos tácticos a seguir. Sólo entonces el túnel “Agua Negra” establecerá el ejemplo que pretende, cavará las relaciones a ese nivel más profundo previsto y producirá resultados en beneficio de ambas naciones, aumentando la calidad de la cooperación latinoamericana en un nivel que beneficie a la mayor region.

By Miguel Zlosilo and Ronald Benedikter Senior Research Fellows at the Council on Hemispheric Affairs

Original research on Latin America by COHA. Please accept this article as a free contribution from COHA, but if re-posting, please afford authorial and institutional attribution. Exclusive rights can be negotiated. For additional news and analysis on Latin America, please go to LatinNews. com and Rights Action.

Featured image: Andes 70.30345W 42.99203S.jpg. Wikimedia.

[i] Reuters, 01-03-2016, http://www.reuters.com/article/us-argentina-debt-idUSKCN0W2249

[ii] Diario La Nación, Argentina, 13-06-2008, http://www.lanacion.com.ar/1021213-macri-elogio-a-chile-por-su-modelo

[iii] Diario La Nación, Argentina, 13-06-2008, http://www.lanacion.com.ar/1021213-macri-elogio-a-chile-por-su-modelo

[iv] Diario Clarín, Argentina, 15-12-2015, http://www.ieco.clarin.com/Federico_Sturzenegger-creditos_hipotecarios-indexados_0_1486051543.html .

[v] Diario Popular, Argentina, 14-12-2015, http://www.diariopopular.com.ar/notas/244490-macri-bachelet-soy-un-gran-admirador-del-modelo-chileno

[vi] Diario Popular, Argentina, 14-12-2015, http://www.diariopopular.com.ar/notas/244490-macri-bachelet-soy-un-gran-admirador-del-modelo-chileno

[vii]Télam, Argentina, 12-01-2016, http://www.telam.com.ar/notas/201601/132793-macri-pinera-reunion-gobierno.html

[viii] Télam, Argentina, 12-01-2016, http://www.telam.com.ar/notas/201601/132793-macri-pinera-reunion-gobierno.html

[ix] Ibid

[x] Ibid

[xi] El Economista, México, 23-02-2010, http://eleconomista.com.mx/internacional/2010/02/23/pinera-modera-promesas-campana

[xii] Publimetro, Chile, 01-11-2016, http://www.publimetro.cl/nota/cronica/estas-son-las-promesas-que-bachelet-ha-cumplido-y-las-que-no/xIQohs!wjbDPvKfgNrgA/

[xiii] Ibid

[xiv] Ibid

[xv] World Happiness Report 2016/Volume I, http://worldhappiness.report/wp-content/uploads/sites/2/2016/03/HR-V1_web.pdf

[xvi] El País, Spain, 19/08/2016, http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/18/argentina/1471532015_899429.html

[xvii] El Mostrador 21/09/2016, Chile, http://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2016/09/21/descubren-mandatarios-internacionales-en-caso-bahama-leaks-beneficiados-con-paraisos-fiscales/

Leave a Reply