Asháninkas: La tala ilegal amenazando los derechos indígenas y el desarrollo sostenible en la Amazonía peruana

Por: Mariana Araujo Herrera, Analista del Consejo de Asuntos Hemisféricos

To read this article in English, click here.

Septiembre marca un año desde el asesinato de Edwin Chota y otros tres Asháninkas por un grupo de madereros ilegales. El 1º de septiembre del 2014, Chota y tres miembros de su comunidad se dirigieron a la frontera de Brasil para reunirse con una aldea asháninka y discutir los problemas emergentes causados ​​por la industria ilegal de madera. Poco antes de que pudieran reunirse con el pueblo vecino, fueron interceptados por un grupo de madereros ilegales y asesinados a tiros. Edwin Chota fue el líder de la comunidad Asháninka en Saweto Ucayali y un defensor de los derechos indígenas, en el que su principal objetivo era poner fin a la industria de la tala ilegal. Entre el 2002 y su prematura muerte, Chota abogó fuertemente por una comunidad pacífica y sostenible en la Amazonía peruana. Él luchó sin descanso contra la industria ilegal de madera con el fin de evitar la destrucción de la patria peruana indígena, pidiendo a las autoridades peruanas el reconocimiento de los títulos de las propiedades nativas. Hoy, de los 250 mil acres de tierra y 243 comunidades de la región, 212 han recibido los títulos de sus tierras. [1]

La tala ilegal en Perú llegó a ser prominente en la década de 1970 en las montañas de Ucayali y Bajo Urubamba. Desde entonces se ha extendido a lo largo de la Amazonía peruana. La práctica de la tala ilegal normalmente afecta profundamente la Amazonia y es sumamente dañino para las comunidades de la región. El Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) en Ucayali y Loreto encontró que entre el 78 y el 88 por ciento de la extracción de madera en la zona se hace sin la debida certificación. [2] En el 2002, INRENA informó a la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) que alrededor de 500 mil metros cúbicos, el 40 por ciento del producto nacional de la madera, se extrae ilegalmente. [3]

El negocio de la extracción de madera es altamente lucrativo. Hay una gran demanda de papel, papel de embalaje, y el extracto de productos de madera. La industria cuenta con un alto margen de beneficio. Según el Banco Mundial, la industria de la tala ilegal se gana $10 mil millones en ingresos anuales. [4] Del mismo modo que los beneficios son altos, el nivel de destrucción del medio ambiente también lo es. El daño que se está haciendo esta industria es casi irreparable, causando la creación de la deforestación devastadora, la pérdida de la biodiversidad, el riesgo de extinción de los animales, y el aumento de los problemas relacionados con el cambio climático. Esta industria ha desencadenado una serie de eventos que han resultado en una secuencia de abusos en contra de los derechos humanos y la violencia en las comunidades indígenas, incluyendo los Asháninkas.

Las ubicaciones generales de las comunidades Asháninka en Perú y Brasil.
Las ubicaciones generales de las comunidades Asháninka en Perú y Brasil.

La comunidad Asháninka es uno de los grupos indígenas mas grandes en América del Sur, con una población estimada de hasta 70.000 personas. [5] Las tierras de los Asháninka se extienden desde el estado de Acre Brasil hasta la selva amazónica en el Perú. [6] Mientras que las diversas comunidades de la región se encuentran en comunidades geográficamente distintas, los Asháninkas están unidos por la misma forma de vida, idioma, y creencias. Ellos mantienen vínculos muy estrechos con sus comunidades vecinas, ya que a menudo viajan en barco para dar visitas y proporcionar apoyo en tiempos de dificultad. Los Asháninkas tienen una variedad de creencias culturales que enriquecen el país. La comunidad de Edwin Chota se encuentra en Saweto Ucayali, cerca de la frontera de Perú con Brasil.

Saweto, la comunidad de Edwin Chota, ubicada en Ucayali, Perú.
Saweto, la comunidad de Edwin Chota, ubicada en Ucayali, Perú.

Los Asháninkas mantienen un estilo de vida de subsistencia y como tales están inextricablemente conectados a la tierra en la que viven. Ellos usan la tierra para la vivienda, la agricultura, la caza, y la pesca. [7] Dentro de las comunidades, las responsabilidades se dividen basadas en géneros. Los hombres están a cargo de la caza, la cual consta de tapires, jabalíes y monos, y las mujeres se dedican a mantener jardines de frutas y verduras, lo que contribuye a una gran parte de su nutrición. Los Asháninka a menudo pintan sus rostros; es una tradición que utilizan para exteriorizar sus sentimientos y estados de ánimo. Para esto, ellos usan las semillas de los árboles de achiote, lo que les proporciona un pigmento conocido como urucum. Hoy en día, este pigmento se ha convertido en uno de los colorantes alimentarios naturales más importantes del mundo.

El pueblo Asháninka mantiene una fuerte conexión espiritual con la tierra. Como parte de una comunidad que trabaja en conjunto para hacerse cargo de la selva, es costumbre migrar periódicamente a un sector diferente con el fin de permitir la regeneración de la tierra. [8] Esta migración demuestra la dedicación y esfuerzo que los Asháninkas ponen para la protección de la tierra y el mantenimiento de un medio ambiente sostenible donde puedan regresar en el futuro. Por desgracia, la tala ilegal en las áreas de las comunidades Asháninka ha tenido un impacto devastador en su estilo de vida.

La disputa entre los madereros ilegales y las comunidades Asháninka continua, sin embargo, no es el primer caso en el que el medio de vida de los Asháninkas ha estado bajo amenaza. Durante las décadas de 1980 y 1990, Sendero Luminoso, un grupo terrorista, y las fuerzas de contrainsurgencia peruanas hicieron demasiado daño a los Asháninka, causando que varias comunidades desaparecieran completamente. [9] Las empresas extranjeras también han invadido la región para participar en la extracción de caucho y el cultivo de las plantaciones de café. En el 2010, los gobiernos de Brasil y Perú permitieron que las empresas brasileñas construyeran grandes represas, [10] dando lugar a nuevos desplazamientos de los Asháninka. Survival International, una organización internacional no gubernamental, están presionando a los gobiernos de Brasil y Perú para que protejan la tierra de origen de los Asháninka en la región. COHA apoya a Survival International en sus esfuerzos para proteger los derechos, y defender el estilo de vida, de este grupo indígena. Sin embargo, se necesita una mejor respuesta por parte de la comunidad internacional, en especial de las organizaciones que se centran en ayudar a las poblaciones vulnerables.

Desde la muerte de Edwin Chota, el gobierno de Perú finalmente ha comenzado a tomar medidas. Ana Jara, ex presidente del Consejo de Ministros (PCM), viajó a Saweto 19 días después del asesinato de Edwin Chota para administrar medicamentos y ayuda social para la comunidad Asháninka. Jara también anunció la creación de un Alto Comisionado para la Lucha contra la Tala Ilegal. [11] Si bien es reconfortante ver que el gobierno de Perú tome estas acciones modestas en apoyo de las comunidades Asháninka, estas acciones deberían haber comenzado hace 10 años, cuando Chota comenzó a abogar por el desarrollo sostenible y los derechos indígenas de su comunidad. Por otra parte, todavía queda gran cantidad de temas que el gobierno peruano debe abordar. Estos incluyen: el aumento de los derechos de propiedad, el acceso a la educación y la salud, así como la seguridad de los grupos minoritarios. Es totalmente inaceptable que una tragedia debe ocurrir para que el gobierno tome acción.

Tras la muerte de Chota, la comunidad continuó exigiendo los derechos de propiedad a los 80.000 acres que Saweto piensa que pertenece a su comunidad. El Gobierno Regional de Ucayali le dió a la comunidad Asháninka de Saweto los derechos de 78.611 acres en enero de 2015. [12] A pesar de esta acción, los Asháninka continúan expresando al gobierno peruano sus sentimientos de abandono y marginación por no mostrar su participación en la protección de sus comunidades. En línea con este problema esta el mal manejo de la investigación de Chota. El principal periódico del Perú, El Comercio, informó que se paralizó la investigación de la oficina de la Fiscalía Penal Corporativa 3 de Coronel Portillo y se tomo hasta 11 días para encontrar sólo el primer cuerpo. [13] Las muestras de sangre fueron llevadas a Lima para confirmar las identidades de las víctimas. Este proceso también freno la búsqueda de justicia para las familias de los asesinados.

Un año después de la muerte de Edwin Chota, la batalla contra los madereros ilegales aun se prolonga, incluso después de que les otorgaran títulos de propiedad a las comunidades Asháninka. El Gobierno aún no ha respondido a las peticiones de los Asháninka sobre el acceso a la salud y la educación. La visita de Ana Jara, o cualquier otra figura política, a Saweto no es suficiente, ya que la participación debe ser constante y no sólo cuando las últimas noticias ponen a esta comunidad en el centro de atención.

La pobreza de las poblaciones vulnerables es un tema común en toda América Latina. Esto termina no sólo perjudicando a los grupos minoritarios, sino también el país en conjunto. Es el momento de tomar una decisión sobre estos temas y tratar a estas comunidades indígenas como ciudadanos, no como ajenos. Los esfuerzos de Edwin Chota para proteger a estas comunidades no deben morir con él. Los Estados Unidos y la Unión Europea son los principales importadores de productos de madera en Perú, y ellos también podrían desempeñar un papel vital en la creación de las prohibiciones contra el tráfico ilegal de madera.

La mayoría de los madereros ilegales son lugareños que se encuentran con la falta de recursos económicos alternativos que les permitan mantener a sus familias. La desesperación causa que muchos tomen los puestos de trabajo disponibles en el comercio de la tala ilegal sin tener en cuenta las terribles consecuencias ambientales, sociales y económicas. Esto, sin embargo, no es excusa para el tremendo daño causado en la región en todos los niveles. El presidente Ollanta Humala no ha logrado igualar los gastos para todas las regiones y no se ha llevado a cabo las promesas de reducir la pobreza que él hizo durante su campaña. Los Asháninka son comunidades vibrantes e inteligentes que permiten avanzar el desarrollo sostenible en la Amazonía a través de su estilo de vida, además de enriquecer la diversidad cultural del país. Perú debe proteger a estas personas de la Amazonia, y al hacerlo, proteger a la pachamama, madre tierra.

 

Por: Mariana Araujo Herrera, Analista del Consejo de Asuntos Hemisféricos

Ésta es una contribución gratuita producida por el Consejo de Asuntos Hemisféricos. Si desea republicarla, por favor ponga nuestra información institucional. Los derechos exclusivos pueden ser negociados.

Foto destacada: Indígenas Ashaninka Aldeia Apiwtxa (Pedro França/MinC)

 

[1] Diario El Comercio. “A Un Año De La Muerte De Edwin Chota: Bosques Siguen Sin Dueño.” Elcomercio.pe. El Comercio, 10 Sept. 2015. Web. 11 Sept. 2015.http://elcomercio.pe/peru/ucayali/ano-muerte-edwin-chota-bosques-siguen-sin-dueno-noticia-1839796

[2] MARONI Consultures SAC. “Análisis Preliminar Sobre Gobernabilidad Y Cumplimiento De La Legislación Del Sector Forestal En El Perú.” Sociedad Peruana De Ecodesarrollo. October 1, 2006. Accessed September 18, 2015. http://www.spde.org/documentos/publicaciones/tala-ilegal/CAP-V.pdf

[3] Ibid

[4] Greenpeace International. “Illegal Logging.” Greenpeace International. January 30, 2008. Accessed September 22, 2015. http://www.greenpeace.org/international/en/campaigns/forests/threats/illegal-logging/

[5] Survival International. “The Asháninka: The Asháninka of Acre State, Brazil, Have Recently Reported Encountering Dozens of Uncontacted Indians Close to Their Community in Simpatia Village.” Survival International. Survival International, n.d. Web. 14 Sept. 2015.http://www.survivalinternational.org/galleries/ashaninka

[6] “Edwin Chota.” Rainforest Foundation US. Rainforest Foundation US, n.d. Web. 12 Sept. 2015.http://www.rainforestfoundation.org/edwin-chota

[7] Survival International

[8] Ibid

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Diario El Comercio. “Ana Jara Se Dirige a La Comunidad De Saweto.” El Comercio, September 20, 2014. Accessed September 17, 2015. http://elcomercio.pe/peru/ucayali/ana-jara-se-dirige-comunidad-saweto-noticia-1758387

[12] Diario El Comerico. “Ucayali: Excluyen a Saweto De Bosques Para Producción Maderera.” El Comercio, April 6, 2015. Accessed September 21, 2015. http://elcomercio.pe/peru/ucayali/ucayali-excluyen-saweto-bosques-produccion-maderera-noticia-1802436

[13] Diario EL Comercio. “Encuentran Los Restos Del Tercer Asháninka Asesinado En Ucayali.” El Comercio, September 19, 2014. Accessed September 20, 2015.http://elcomercio.pe/peru/ucayali/ashaninkas-ucayali-edwin-chota-encuentran-restos-tercer-ashaninka-asesinado-noticia-1758061?ref=nota_peru&ft=contenido

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *